Abstract Possible

ES / EN

Este es uno de los textos de la artista Emily Roysdon contenido en el poster que conforma su intervención en la exposición.

Tags: , ,

Resistencia extática es un proyecto, una práctica, una filosofía parcial y un conjunto de estrategias. Desarrolla el posicionamiento de lo imposible junto a un llamado a la rearticulación del imaginario. Resistencia extática tiene que ver con los límites de la representación y de la legibilidad–los límites de lo inteligible, y con las estrategias que socaban las oposiciones hegemónicas. Habla sobre el placer en el campo de la resistencia (sexualizando las estructuras modernas para centralizar la inestabilidad y la plasticidad de la vida), en la vida y en el ser. Tiene que ver con esperar y con la temporalidad del cambio. La Resistencia extática reflexiona sobre todo aquello que es impensable y no se puede decir en el orden mundial eurocéntrico y falocéntrico.

El proyecto está inspirado en varios años de mi testimonio y participación en proyectos que reimaginan una protesta política. Y en lo que se siente. Con un pie en archivos queer y feministas y con otro en mi experiencia en las prácticas colectivas (1), empecé a utilizar la frase como un modo de pensar a través de todas las reverberaciones e implicaciones del trabajo que veía a mi alrededor, un trabajo con el que estaba involucrada y con el que me identificaba. Resistencia extática se convirtió en la forma de mi compromiso, así como la provocación y la inspiración, el desafío y el contexto.

Como artista, para mí es muy importante comprometerme con las prácticas de mis colegas y pensar públicamente acerca de los términos y los contextos de la producción estética; desarrollar conceptos y experiencias desde el campo social y estético en los que he tenido el privilegio de desarrollar mi vida. Cambié para articular las conexiones que se desarrollaban, según mi percepción, y para hacer explícito un vocabulario con el cual estos artistas y sus producciones pudieran tener un impacto en múltiples disciplinas. También creo que es muy importante situar estos trabajos dentro de una genealogía de actividades para reafirmar la trans-historica-lidad de los temas, acontecimientos y estrategias aquí expuestas. Resistencia extática es un hilo de acción histórica que, si se aprovecha, presenta un gran potencial para desmantelar y reestructurar el imaginario cultural.

Mi proyecto aquí consiste en escribir sobre las consecuencias de la resistencia extática, redactar un vocabulario desde el que podamos entablar una conversación y con la esperanza de que las tesis relacionadas sirvan de base para futuras acciones y articulaciones. Al desentrañar las ambiciones y el potencial de los diversos trabajos que inspiraron este proyecto, he investigado cuestiones de ocupación, universalidad, el inconsciente, la verdad, la tecnología, el riesgo, la ética y otros. He centrado mi comprensión y deseo en torno a una serie de términos clave: lo imposible, el imaginario, el placer, la plasticidad, la estrategia, la comunicabilidad; conectando estas ideas para hablar sobre la imagen de resistencia.

Resistencia extática expresa una determinación para deshacer los límites de lo que puede ser.

“Estoy buscando el cuerpo, mi cuerpo, que existe fuera de las definiciones patriarcales. Por supuesto, esto no es posible. ¿Pero quién sigue interesado en lo posible?” Kathy Acker (2)

Resistencia extática desarrolla un posicionamiento de lo imposible como una subjetividad viable y creativa que invierte la parte vernácula del poder. En la exposición de imposibilidades pasadas, el actor de la historia se revela así como el marginado de lo contemporáneo. Resistencia extática trabaja para cambiar esto celebrando lo imposible como experiencias de vida y el lugar desde el cual sacaremos lo mejor de nosotros. Junto a la vitalización de la vida imposible, la Resistencia extática reafirma lo imposible como un modelo político. La política es el sistema de aquello que está prohibido y que no se puede hacer. Cuando se entiende la política en términos de “razón y progreso” se enmascara la primacía de la opresión. Cambiar la perspectiva de la política lejos del positivismo y asumiendo sus limitaciones y aplicaciones selectivas sirve para reorganizar la jerarquía de los actores políticos. Lo imposible siempre llega.

“Siempre es la primera vez/ Lo escrito, lo imaginado/ la confrontación con la realidad. / ¿La imaginación tiene que evitar la realidad, o se aman?/ ¿Pueden convertirse en aliados?/ ¿Cambian cuando se conocen?/ ¿Intercambian sus papeles?/ Siempre es la primera vez” Lady Windermere en Juana de Arco de Mongolia, Ulrike Ottinger (3)

Resistencia extática postula la necesidad de un nuevo imaginario. El potencial de este nuevo imaginario es salir de un lugar con restricciones impuestas por el racionalismo patriarcal y las oposiciones históricas que sólo sirven al hombre que es hombre y que parece un hombre y quiere ser un hombre. Pensadoras feministas importantes(4)  han expresado durante largo tiempo su deseo de eliminar las diferencias sexuales en el imaginario, de derribar las reglas que crean el mundo en el cual “la mujer es un hombre defectuoso”. Un mundo en el que la idea de un cuerpo diferente no se puede expresar dentro de un sistema de significado y reconocimiento. Dentro de este marco limitado la gente ha construido continuamente sus cuerpos en oposición (viviendo, cambiando, luchando e improvisando significados). La persistencia de estas subjetividades multivalentes ha producido muchas cosas a lo largo del tiempo, pero ya no es posible seguir adelante sin corregir el imaginario albergado en nuestros cuerpos y el lenguaje que procede de ella. Para desarrollar este nuevo imaginario debemos tener la voluntad de alterar nuestro conocimiento del ser y de arriesgarnos a ser irreconocibles. Es nuestro mapa del cuerpo el que cambia y reconecta nuestra idea que era considerada imposible –sentir cosas que no pueden ser vistas, creer en un cuerpo fuera de los límites de lo inteligible.

“La salud consiste en tener las mismas enfermedades que los vecinos”. (5)

Resistencia extática afirma la centralidad de la plasticidad, reconociendo en profundidad la capacidad del cerebro, cuerpo y cultura para reorganizarse. La plasticidad es el terremoto subterráneo para la cáscara de la modernidad. Es el espejo del travestismo, la división celular, los cambios fronterizos, las disculpas y el hacer amigos. Prepararse para una noche cuando el principio de plasticidad empuja al principio del placer y dice “Piensa otra vez. Piensa otra vez. Tu mente ha cambiado tan rápido como el reloj. El mundo no es placer, dolor y satisfacción, respiramos lucha, improvisación y colaboración.”

“Escribir es precisamente la gran posibilidad del cambio, el espacio que puede servir como trampolín para el pensamiento subversivo, el movimiento precursor de una transformación de las estructuras sociales y culturales”. (6)

Resistencia extática altera fundamentalmente la imagen y el proceso de lo político con estrategias que evitan y subvierten las construcciones teóricas consolidadas que constituyen los límites de lo inteligible. Las estrategias extáticas sacan a la luz el potencial para encontrar nuevas formas de estar en el mundo. Trabajar para renegociar lo vernáculo del poder y resistencia, los límites de la representación se convierten en escenarios de improvisación en los que el proceso de consolidación y la falacia de la transparencia dan paso a la experiencia de contradicción y simultaneidad. Aquí se encuentra implícita una crítica de representación; es explícita la demanda para reconocer estas estrategias como contribuciones significativas para los campos del cambio estético y social.

“No era una cuestión de comunicación o algo para ser comprendido, sino de una cuestión de cambiar nuestra forma de pensar respecto al hecho de estar vivos”. (7)

Resistencia extática destaca “el decir” como un modelo clave de relación entre lo inefable y la comunicabilidad. La comunicabilidad es definida por las leyes de la legitimidad –lo que se puede decir. Lo inefable existe fuera de la articulación, de la ley, del imaginario e incluso de la alteridad. “El decir” triangula teóricamente estos términos en la forma de un encuentro. Es significativa la formulación de hablar como un deseo, un deseo de compartir, de articular una experiencia con otra. El decir procede del deseo, la tensión entre el placer y la necesidad construye un camino para construir este encuentro. Asistida por el afecto, la situación se hace improvisada (tengo que “encontrar un camino”: decir lo que pienso, compartir lo que he visto). “El decir” ocupa un espacio entre el reportaje y la función creativa de la narratividad propia. El acto de compartir inagura el potencial de una experiencia para acumular y se convierte en un momento formativo de transformación.

Resistencia extática es una investigación sobre la temporalidad del cambio. El tiempo, el tiempo de la transformación, la duración y corporeidad de la experiencia del cambio. El drama, el arco de la historia. La temporalidad de lo extático abre une experiencia no-lineal en la que las conexiones se construyen a ritmo de brazo partido y un momento después el tiempo parece detenernos en el dinamismo de un pensamiento desafiante. Esta desorganización del tiempo va en contra la fuerza del realismo. Se trata de una asignación personal que una vez incorporada hace proliferar la producción de alternativas y construye nuevas perspectivas a partir de las ruinas. Los excesos de la experiencia se convierten en fragmentos para el futuro. La Resistencia extática se pregunta sobre la espera, la dinámica entre la acción y el reconocimiento, entre el movimiento y lo simbólico.

 

Notas:

[1] Trabajé durante seis años en el colectivo LTTR, produciendo una revista de arte y de eventos independiente y feminista.

[2] Kathy Acker, “Seeing Gender”, en Critical Quarterly, Vol. 37, Invierno 1995, 84 (extraído del ensayo de Ulrike Müller, “No Land Ho. Kathy Acker’s Literature of the Body”, springerin, volumen IX, asunto 1/03, Viena, 2003).

[3] Ulrike Ottinger, “Imagen de archivo”, Verlag für modern Kunst Nürnberg, 2005, 11.

[4] Especialmente, Helene Cixous y Luce Irigaray.

[5] Quentin Crisp, The Naked Civil Servant, 1975, transcrito de la película.

[6] Hélène Cixous, “The Laugh of the Medusa”, trans. Keith Cohen y Paula Cohen, Signs 1, núm. 4 (1976): 875-93.

[7] John Cage, transcrito de una entrevista radiofónica, WNYC del 27 de agosto de 2007.

http://www.wnyc.org/music/johncage.html

 

Deja un comentario

Tu correo es privado. Los campos con * son requeridos para comentar

*