Abstract Possible

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La mercantilización de la educación es una de las amenazas más grandes a la cultura y la humanidad. Museos e instituciones de arte pueden experimentar para revertir esta tendencia.

Maria Lind: Creo que el arte es una manera de entendimiento, y es una manera de entender que va a la par con la filosofía, la ciencia, la religión, la política, pero que también es diferente de todo eso ya que contiene todo de los otros, puede tener el resto, por así decirlo, de una manera en la que ninguna otra forma de entendimiento puede hacerlo. Lo que significa que, parecería que el arte contemporáneo específicamente es apto para lidiar con la situación contemporánea en todas sus complejidades, ya que puede absorber y volver a trabajarlo todo lo que queda. Esto también significa que los artistas se mantienen en lo individual en una sociedad que a menudo es la primera en detectar patrones, entender las conexiones entre las cosas, y también fueron bastante rápidos en señalar que la educación es el centro más importante de la sociedad, pero que a veces se le cambia, y yo diría amenaza, y sus lados más problemáticos sobresalen más y más, así que no estoy segura de que modelos más antiguos son los modelos adecuados para la educación. Lo que sí sé es que la mercantilización de la educación que sucede es absolutamente horrible y es una de las mayores amenazas a la cultura y quizás también a la larga, de la humanidad.

Así que me interesa pensar como es que los museos y otras instituciones artísticas puedes tener una especie de función en términos educacionales, pero preferiría más bien iniciar en la escala más pequeña. prefiero empezar a hablar de las pequeñas iniciativas, ideas que se encuentran dentro de estructuras más grandes y ver como es que se desarrollan y como cambian etc. Pero para tener el aspecto de una producción de conocimiento como uno de los componentes dentro de un programa de arte contemporáneo es muy relevante para mi.

Últimamente me he visto involucrada en una especie de modelo de espectador que los constructivistas diseñaron en los años 20s, el cual es una idea de una instalación que no está predicada en el observador individual, y que solo utiliza su visión, pero que está teniendo una experiencia incorporada y en donde esta experiencia se comparte, así que existe el elemento colectivo de este. Y más allá en el hecho de que este modelo de espectador constructivista, colectivista, la experiencia se convierte en un significado dinámico que al moverte por el espacio, lo que ves y lo que experimentas, la manera en la que entablas una relación con las obras , cambia al moverte. Claro que puedes llegar a ser crítico en contra de las cosas que son dinámicas, ya que este también es un punto de veta de la cultura contemporánea, pero pienso que hay algo que decir acerca de como quisieron utilizarlo, como Rodchenko y Stepanova, y otros en los años 20s, incluido El Lissitzky. Esto en contraste con los tipos de modelos de espectadores que existieron antes de los 20s, pero también después de los 20s, y del tipo de modelo de espectador que domina hoy en día, el cual se basa en el individuo más no en el siglo 19 en el que el propósito para muchos de los museos de arte era de educar al ciudadano a través de la instalación. la manera en la que se seleccionaba la obra, instalada en términos de iluminación, color de los muros, trayectoria dentro de la institución etc., o se iniciaba hacía la educación del ciudadano. En el siglo 20, un poco antes de la Segunda Guerra Mundial, el MoMA y Alfred Barr tenían a un consumidor educado, pero hoy en día no creo que el visitante ideal sea el visitante educado, o que sea lo que las instituciones quieren producir de manera consciente o inconsciente, pero este es un consumidor entretenido, y esto es algo que no me interesa.

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